Saber leer y escribir es algo tan cotidiano que ni siquiera nos detenemos a pensar como sería nuestra vida si no pudiéramos ni escribir nuestro nombre. Lo cierto es que aunque se han hecho esfuerzos por alfabetizar, en el mundo hay cerca de 800 millones de personas que no saben leer ni escribir, la mayoría son mujeres.
Encuentros
Chispa de luz en los ojos
veo quien soy junto a otros No tiene edad la escuela hoy dibujé mi nombre en letras
Mírame ya, nómbrame ahora miedo no hay, ya no me toca Puedo sentir que queda afuera como un milagro la vergüenza
Voy a leer un cuento viejo que escondí por mucho tiempo Imaginé por los dibujos era de hadas, era de brujos
Migas de pan, camino largo se las comió un día encantado Renacerán sueños más lindos entre amor, entre los hijos
Felicidad al encontrarte algo de mi voy a contarte acumulé más palabras noche oscura, que aclara
Chispa de luz, en mi vergüenza vos me enseñás, nombres y letras con tu llave colorida abro la puerta a la alegría.
León Gieco
Encuentro es el nombre del Programa Nacional de Alfabetización del gobierno de Argentina desarrollado en el marco de La Década de la Alfabetización (2003- 2012) de Naciones Unidas.
El otro día encontré la foto de un graffiti con esa frase y recordé que pertenece a uno de los famosísimos "Veinte poemas de amor y una canción desesperada" de Neruda. Lo comparto con ustedes.
Poema 14
Juegas todos los días con la luz del universo. Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua. Eres más que esta blanca cabecita que aprieto como un racimo entre mis manos cada día.
A nadie te pareces desde que yo te amo. Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas. Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur? Ah déjame recordarte cómo eras entonces, cuando aún no existías.
De pronto el viento aúlla y golpea mi ventana cerrada. El cielo es una red cuajada de peces sombríos. Aquí vienen a dar todos los vientos, todos. Se desviste la lluvia.
Pasan huyendo los pájaros. El viento. El viento. Yo sólo puedo luchar contra la fuerza de los hombres. El temporal arremolina hojas oscuras y suelta todas las barcas que anoche amarraron al cielo.
Tú estás aquí. Ah tú no huyes. Tú me responderás hasta el último grito. Ovíllate a mi lado como si tuvieras miedo. Sin embargo alguna vez corrió una sombra extraña por tus ojos.
Ahora, ahora también, pequeña, me traes madreselvas, y tienes hasta los senos perfumados. Mientras el viento triste galopa matando mariposas yo te amo, y mi alegría muerde tu boca de ciruela.
Cuanto te habrá dolido acostumbrarte a mí, a mi alma sola y salvaje, a mi nombre que todos ahuyentan. Hemos visto arder tantas veces el lucero besándonos los ojos y sobre nuestras cabezas destorcerse los crepúsculos en abanicos girantes.
Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote. Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado. Hasta te creo dueña del universo. Te traeré de las montañas flores alegres, copihues, avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.
Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos.
"Aunque el otoño de la historia cubra vuestras tumbas con el aparente polvo del olvido, jamás renunciaremos ni al más viejo de nuestros sueños"
Miguel Hernández
El Herido
(1939)
I
Por los campos luchados se extienden los heridos. Y de aquella extensión de cuerpos luchadores salta un trigal de chorros calientes, extendidos en roncos surtidores.
La sangre llueve siempre boca arriba, hacia el cielo. Y las heridas suenan, igual que caracolas, cuando hay en las heridas celeridad de vuelo, esencia de las olas.
La sangre huele a mar, sabe a mar y a bodega. La bodega del mar, del vino bravo, estalla allí donde el herido palpitante se anega, y florece, y se halla.
Herido estoy, miradme: necesito más vidas. La que contengo es poca para el gran cometido de sangre que quisiera perder por las heridas. Decid quién no fue herido.
Mi vida es una herida de juventud dichosa. ¡Ay de quien no esté herido, de quien jamás se siente herido por la vida, ni en la vida reposa herido alegremente!
Si hasta a los hospitales se va con alegría, se convierten en huertos de heridas entreabiertas, de adelfos florecidos ante la cirugía. de ensangrentadas puertas.
II
Para la libertad sangro, lucho, pervivo. Para la libertad, mis ojos y mis manos, como un árbol carnal, generoso y cautivo, doy a los cirujanos.
Para la libertad siento más corazones que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas, y entro en los hospitales, y entro en los algodones como en las azucenas.
Para la libertad me desprendo a balazos de los que han revolcado su estatua por el lodo. Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos, de mi casa, de todo.
Porque donde unas cuencas vacías amanezcan, ella pondrá dos piedras de futura mirada y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan en la carne talada.
Retoñarán aladas de savia sin otoño reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida. Porque soy como el árbol talado, que retoño: porque aún tengo la vida.
El domingo pasado nos levantamos tarde y mientras desayunábamos nos pusimos a ver tele. Como casi siempre, me puse a pasar a canales a ver si aparecía algo decente. Cuando llevaba como media hora -y ya convencida de que ir a bañarme era mucho más productivo- me encontré en Cinemax un documental muy interesante, "My Enemy's Enemy" de Kevin Macdonald(The last King of Scotland).
En 1983 el gobierno boliviano extraditó al nazi Klaus Barbie(Klaus Altmann) a Francia. ¿Qué hacía Barbie en Bolivia? ¿Cuándo llegó? ¿Lo sabía en gobierno boliviano?
Como jefe local de la Gestapo, Klaus Barbie “el Carnicero de Lyon”, fue responsable de cientos de crímenes. Entre ellos se cuenta la deportación de 44 niños judíos del refugio La Colonie en Izieu a Auschwitz-Birkenau, donde fueron asesinados. Es también responsable del asesinato de al menos 4.432 personas, el envío de otras 7.500 a campos de exterminio y el arresto y tortura de más de 14.000 maquisards. Se dice que él mismo torturó y asesinó a Jean Moulin.
Al finalizar la guerra, Barbie se convirtió en aliado y protegido de EE.UU e Inglaterra. Este criminal de guerra trabajó para la CIA. El documental se enfoca en esta parte de la vida de Barbie y en la relación que se da entre las potencias occidentales, los nazis y las dictaduras fascistas de América Latina.